Tratamiento especializado y meticulosamente diseñado para acompañar el proceso de recuperación posterior a intervenciones quirúrgicas faciales (como ritidoplastia, bichectomía, blefaroplastia o lipopapada). Este protocolo combina de forma segura el drenaje linfático manual para la evacuación de fluidos, el ultrasonido facial para modular la inflamación y la radiofrecuencia controlada (según la etapa evolutiva de la cirugía) para optimizar la calidad de la piel. Juntos, aceleran la regeneración celular y garantizan el éxito estético de la cirugía.
Beneficios clave:
Prevención y Control de Fibrosis: Minimiza drásticamente el riesgo de adherencias y la formación de tejido cicatrizal irregular (fibrosis).
Evacuación de Fluidos y Hematomas: Favorece la eliminación rápida de los líquidos retenidos (edema) y acelera la reabsorción de los equimosis (morados).
Alivio Biológico del Dolor: Disminuye de forma notable la inflamación, devolviendo la sensibilidad normal y el confort al tejido lesionado.
Cicatrización Optimizada: Estimula los fibroblastos para que el proceso de regeneración y cierre cutáneo sea más rápido, limpio y estético.